- Estimado integrante de la tercera edad, le agradecería profundamente que no se acercara hacia a mí con los brazos levantados de forma amenazante mientras que de su boca chorrea sangre y restos de carne humana – le dices.
El anciano suelta un gruñido que eres incapaz de entender pero que llama la atención del resto de zombis. Estos dejan los pocos restos del cadáver y empiezan a dirigirse hacia ti.
Estás sorprendido cuando el abuelo pone sus manos sobre tus hombros como si fuese a darte un abrazo.