martes, 18 de octubre de 2011

17

- Estimado integrante de la tercera edad, le agradecería profundamente que no se acercara hacia  a mí  con los brazos levantados de forma amenazante mientras que de su boca chorrea sangre y restos de carne humana – le dices.
El anciano suelta un gruñido  que eres incapaz de entender pero que llama la atención del resto de zombis. Estos dejan los pocos restos del cadáver y empiezan a dirigirse hacia ti.
Estás sorprendido cuando el abuelo  pone sus manos sobre tus hombros como si fuese a darte un abrazo.

domingo, 2 de octubre de 2011

16


Puede que todos tus amigos estén muertos. Puede que el holocausto zombi haya invadido a todo el planeta y diezmado la raza humana. Lo cual significa que seguramente dentro de poco el suministro de electricidad, teléfono e Internet empezará a escasear y puede que se termine. Así que decides que vas a hincharte a ver porno como si fuera la última vez. Amateurs, blowjobs, menajes a tríos, japonesas, negras, orgías, gloryhole, anal, lluvia dorada, lesbianas, zoofilia, coprofagia… No dejas ningún tema sin explorar. Estás en el mejor momento de la tercera masturbación cuando ¡Pom, pom, pom! Oyes golpes en tu puerta.

domingo, 25 de septiembre de 2011

15

Pese a que no funciona ni la radio ni el teléfono ni el televisor, si que recibes señal de Internet. Para no perder tiempo en la página de inicio escribes lo primero que te viene a la cabeza.
/Llevo los últimos veinte días incomunicado en casa. Hoy he salido y me he cagado en los pantalones, ¿qué demonios está pasando?/
Esperas a que te contesten. Nunca te habían tardado tanto en responderte. Está perturbadoramente tranquila la página en cuestión.
-Por fin – dices cuando ves que empiezan a contestarte. ¿Pero qué cojones…?
No sabes de qué te sorprendes, nunca debías de esperar ayuda de 4chan4chan. Incluso durante el final del mundo siguen con su particular humor.

14

Espera un momento... ¿sabes conducir?

- Si.
- No.

13


Echas una mirada a los dos cuerpos que hay en el coche. Son dos mujeres. Una de unos 50 años y la otra más joven de unos 20. Seguramente madre e hija. El padre posiblemente fuera el cuerpo que ahora yace a las puertas del coche.
Abres la puerta trasera y  las echas fuera.
Una vez sacadas del coche te paras a pensar a dónde acudir a continuación. Te encuentras enfrascado en tus pensamientos cuando notas que un dedo que la mano de la chica joven se mueve. Con un susto de cojones te metes dentro del coche, cierras la puerta y lo arrancas. Avanzas zizageando unos cien metros, paras el coche y tratas de calmarte un poco. Seguramente me lo habré imaginado, piensas.
-¡Aaaaah!
Se escucha un grito estridente que te acelera el corazón-
-¡No! ¡Ayuda! ¡No me dejes con ellos!
Con el coche parado miras por el retrovisor y lo que ves te aterroriza. La muchacha que habías sacado del coche aún esta viva y ahora se encuentra gritando y agitando los brazos frenéticamente para llamarte la atención. Una docena de personas llenas de heridas y mutiladas de le van acercando con malas intenciones.

12

Rápidamente miras a tu alrededor buscando cualquier cosa que pueda servirte de arma improvisada. Ves una botella de cristal a escasos pasos de distancia. Vas a por ella y cuando vuelves te das cuenta de que los heridos han dejado de gritar. Están muertos. Pero aún así los abuelos continúan comiéndoselos, arrancando carne, músculos y tendones con fuertes mordiscos.
Totalmente asqueado te acercas justo detrás de uno de los abuelos y sin pensártelo dos veces le golpeas violentamente la cabeza provocándole un desgarro y arrancándole la oreja derecha de cuajo. El abuelo queda tendido en el suelo a costa del golpe pero, en unos instantes vuelve a incorporarse y haciendo caso omiso de la oreja arrancada vuelve a dedicarse a devorar los cadáveres.
De repente los otros zombis dejan de comer, parece que hubieran perdido el apetito y lentamente se dirigen hacia ti. Ves que a uno de los zombis no le queda más que el tronco superior, la cabeza y medio brazo y avanza dándose impulso con su muñón. 


11

-Disculpadme señores. Veo que estáis hambrientos pero, ¿podríais dejar de comeros a esas pobres personas que acaban de ser arrollados en medio de un accidente? Si no es mucho pedir.
Los abuelos te ignoran y mordisco a mordisco siguen comiendo.
-Disculpadme –insistes- pero os tengo que pedir por favor  que paréis. Incluso os invito a un bocadillo de jamón a cambio.
Ni caso.
-Me estáis obligando a rogaros. Haced el favor de dejar de devorar las entrañas de esas personas.
Ves que uno de los abuelos le arranca la cabeza a uno de los heridos (aunque a estas alturas ya están todos muertos) y la golpea contra el suelo como si fuera un coco y todo seguido empieza a sorberle los sesos cual delicioso manjar.
Lentamente empiezan a acercarse unas cuantas personas. Una de ella tiene un cuchillo incrustado a la altura del pecho peor no parece importarle lo más mínimo y a otro le faltan ambos brazos. Parece que se los haya amputado hace poco pues las heridas en sus muñones siguen sangrando.
Ese grupo de personas se unen a los abuelos y dan buena cuenta del banquete, relamiendo incluso los huesos.
Es ahí cuando empiezas a sospechar que no son gente hambrienta normal (a veces eres un poco lento cogiendo las cosas).
El banquete empieza a escasear así que uno de los abuelos se levanta y se acerca hacia a ti gruñendo y extendiendo los brazos de forma amenazante.