Asustado, con los huevos de corbata, te subes al coche y cierras todas las ventanas y todos los pestillos de las puertas. Te quedas encerrado dentro del coche. Compruebas que tanto el conductor como el copiloto están realmente muertos, pero después de haber oido a alguien decir la palabra zombi antes de ser devorada cual cochinillo no las tienes todas contigo.
Intentas calmarte y examinar tu situación. Ves a unas cuantas personas caminado de forma sospechosa hacia tí y al mirar hacia adelante te das cuenta de que justamente te has ido a meter adentro del coche en llamas.
- Sales del coche e intentas llegar hasta el otro coche.
- Prefieres permanecer dentro del coche aunque esté el capó envuelto en llamas.