Observas a dos personas que parecen haber sido atropelladas por alguno de los coches. Te acercas un poco y ves que están en el suelo sangrando y con profundas heridas pero aún vivas ya que puedes oirles gritar pidiendo ayuda. Decides acercarte a ellos por si puedes serles de ayuda.
Es entonces cuando ves que ya hay dos hombres mayores, mas bien ancianos, que se acerca a ellos desde el otro lado de la calle. Están más cerca que tú de los heridos así que pese a ser más lentos llegarán antes a ellos que tú.
-Menos mal que viene alguien más.¿Podeís llamar a una ambulancia? A mi no me cogen el teléfono.-les gritas desde la distancia.
Pero los ancianos no te hacen ni caso. Tal vez estén sordos.
Ves que los ancianos se arrodillan frente a los heridos y estos empiezan a gritar desgarradoramente.
No tienes ni idea de que está ocurriendo hasta que llegas allí y ves que los abuelos han empezado a mordiscos a comerse a los heridos.
- Les pides por favor a los abueletes que dejen de comerse a esas buenas personas.
- Buscas la primera cosa que pueda servite de arma e intentas alejar a los abuelos mediante el uso de la fuerza.
- Reconoces que no eres más que un cobarde y prefieres irte a esconderte a tu casa y que cada cual se cuide de sí mismo.